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lunes, 28 de marzo de 2016

Retrofinde

Hola mochuelines,

Este fin de semana largo, en el que tanto mi mujer como yo no hemos trabajado, hemos podido desconectar, ir a una villa con amigos y hacer fuego en chimenea, pasear y ¡retrojugar!

Así que hemos atacado hasta pasárnoslos algunos clásicos de varios sistemas, como:

Blue Shadow (NES):



El juego de Natsume de acción permitía 2 jugadores simultáneos, así que fue el primero que atacamos. La primera pantalla fue muy fácil, y te permitía habituarte al control de los ninjas. Éste es excelente, ya que los ninjas se mueven de forma rápida y ágil, y el sistema de colgarse a las plataformas para subirlas y bajarlas en dos tiempos está muy bien aprovechado. A lo largo del juego los ninjas van cogiendo ítems que ayudan a mejorar sus armas o recargar vida, que viene muy bien ante la altísima dificultad del juego. 
Creo que lo único que no me gustó es que el juego fuera tan corto y difícil. 5 fases con 2 o 3 pantallas cada una, y no muy largas, no parece demasiado, pero a partir de la segunda fase se complica mucho. En la primera partida llegamos hasta la 2-3, y tras 3 partidas más y apenas avanzar solo un poco, nos dimos cuenta que la dificultad era un poco injusta, ya que hay momentos en los que da la sensación de que te tienen que quitar vida sí o sí. Encontré en internet un truco que te permitía empezar desde la fase que quisieras, así que las siguientes partidas las empezamos desde la fase 3, y ya las últimas desde la fase 5, que es tremendamente difícil. El enemigo final me pareció sencillo comparado con todo lo anterior.
El juego me gustó, pero no tanto como el Shatterhand, que siendo igual de difícil, daba la sensación de poder ser batido sin mermas. 
Nota: 7,8/10

Bubble bobble (NES):



Mi mujer quiso pasarse (¡otra vez!) el juego de su infancia, y al que más horas le debe haber dedicado, y aunque a mi nunca me ha gustado demasiado, acepté el reto.
El juego tiene continuaciones infinitas y aunque hay pantallas que se nos resistieron decenas de veces, al final lo conseguimos. Decir que este juego tiene una curiosidad, y es que sólo puede ser completado a dobles, no sólo por la mecánica de algunas pantallas, sino porque en la 99, hay una puerta secreta que permite acceder a unas pantallas extra que son las que desbloquean el auténtico final. Y es que aún jugando a dobles, si eliminas a todos los enemigos en lugar de buscar la puerta secreta, llegas a un enemigo final, lo matas y fin, pero no aparece el rescate de patty y betty. Y una vez completado el auténtico final, pasas al súper bubble bobble, que es lo mismo pero más difícil. Ese ya no lo jugamos, que ya estaba hasta el gorro de la melodía principal, única para todas las pantallas (excepto el enemigo final) y tan repetitiva como mítica, y tampoco es de mis juegos favoritos, aunque tengo que reconocer que el manejo es bueno, y la mecánica simple y variedad de pantallas lo convierten en un juego de lo más entretenido.
Nota: 6,9/10

Snow bros (Mega drive):



Durante la partida al bubble bobble, surgieron las inevitables comparaciones con juegos posteriores de mecánicas similares y, en mi opinión, superiores como Tumblepop y Snow bros. Éste último lo teníamos a mano, así que le echamos mano en la NES, pero entonces me acordé que también lo tenía disponible para Mega Drive, en una versión más fiel a la recreativa. Y es curioso, porque el diseño de niveles y enemigos es el mismo en ambas versiones, la velocidad es parecida (sólo quizás ligeramente más rápido el de Mega) y la jugabilidad idéntica, más teniendo en cuenta que estábamos jugando con emulador y teníamos el mismo mando para ambas versiones, pero el de Mega me pareció bastante más difícil. Y la verdad es que nunca había llegado tan lejos antes, así que no sabía la sorpresa que me esperaba tras las priomeras 50 pantallas, y es que en ese momento los snow bros rescatan a las princesas y la bruja los secuestra a ellos, así que nos toca ponernos en la piel de las princesas y tratar de rescatar a los supuestos héroes durante las siguientes 20 pantallas, hasta llegar a combatir con la bruja cuya dificultad es muy muy grande. Y eso que jugábamos en el nivel de dificultad más fácil de los dos disponibles, pero bueno, a base de intentarlo se derrotó. 
El juego fue el que más me gustó de los tres, siempre me había atraído, pero no me había dedicado a él más que en partidas sueltas hasta ahora, y me alegro de haberlo completado, ya que es un clásico muy divertido y con una jugabilidad muy ajustada.
Nota: 8,3/10

Y bueno, el fin de semana dio para mucho, ya que también nos dedicamos a comprobar lo difícil que es el Battletoads de NES a dobles, sin dedicarle demasiado tiempo, buscamos entre los packs de ROMs cual era el juego más malo disponible, entre los que aparecieron bazofias como California games, Wacky18, Where is Waldo, y sobretodo Barbie supermodel (SNES) y Little red hood (NES); Empecé el Sonic, otro juego al que solo había jugado algunos minutos sueltos y que espero completar en breve; y mucho más.



También hubieron paseos, guitarreos, jugar con los niños, cocinar y comer, pero como de eso no hay mucho que decir en el blog, solo me queda finalizar con un avance de un próximo post, en el que desgranaré las reglas de una reinvención de un clásico juego de mesa algo anodino al que sólo añadiendo un dado de 20, algunas reglas locas y mucha imaginación se convierte en algo épico.


Estad atentos mochuelines, muy pronto tendréis la explicación completa.

domingo, 13 de marzo de 2016

Crítica de videojuegos: Skyblazer

Hola mochuelines,

Hoy vuelvo a hablaros de un videojuego de Super Nintendo, del año 1994, que me he pasado recientemente pero al que le tenía ganas desde hace mucho tiempo; hablo de Skyblazer, de Sony/Imagesoft.



En este caso se trata de un juego de plataformas en el que tendremos que ponernos al control de Sky, un joven perteneciente a una estirpe de guerreros que en su día consiguieron derrotar al señor oscuro Raglan, pero ahora éste ha vuelto y la única persona capaz de batirle eres tú… o lo serías si no fueras tan joven e inexperto. Así, en nuestro primer enfrentamiento con la encarnación de Raglan, Ashura, es un rotundo fracaso, pero por suerte, lejos de rendirse, Sky decide que aprenderá por el camino la magia necesaria para no fallar la próxima vez.



Así, una vez nos pongamos a los mandos de Sky, tendremos que abrirnos paso por el mapeado superando todos los niveles para, tras cada enfrentamiento con uno de los intrincados jefes finales, conseguir una nueva magia que nos ayude en futuras misiones, hasta conseguir la magia de Phoenix, la única capaz de desarmar a Ashura para poder derrotarlo. Por el camino, muchas plataformas y enemigos en unos niveles variados, que exigirán el uso de todas nuestras habilidades, que por suerte serán cada vez más. Así, además del ataque básico de puño y salto con patada, tendremos magias que permitirán lanzar un proyectil frontal, otro multidireccional en ocho direcciones, un dash horizontal, un rayo que cae del cielo, invencibilidad temporal, parar el tiempo, e incluso restaurar vida. En cualquier momento podemos cambiar la magia que queremos activar con los botones L y R, pero sólo podremos usarla si disponemos de suficiente barra de magia, hasta un máximo de 8 slots. Además, no todas las magias gastan la misma cantidad de slots, que van desde 1 en el caso del proyectil básico hasta 4 en el caso del Phoenix. Esto le da una vida tremenda al juego, ya que a veces es mejor no usar la magia y reservarla para posteriores menesteres. Además, el ataque directo y la posibilidad de engancharse en las paredes suele ser suficiente para derrotar a todos los enemigos. De hecho, en la batalla contra el jefe final, el mismísimo Raglan, solo usé la magia de recuperación de vida, siendo todos mis ataques de patada y salto.



Y ya que hablo de los jefes finales, me gustaría destacar lo bien hechos que están.  Y es que los enfrentamientos contra ellos son difíciles, con mecánicas súper variadas, y que obligan a dar lo mejor de uno mismo, pero en ningún momento tienes la sensación de dificultad injusta (como a mí por ejemplo sí me sucede con los jefes de megaman). Además el diseño de enemigos es extraordinario, ya que prácticamente en cada nivel aparecen un buen número de enemigos nuevos, y también los jefes finales tienen un nivel de detalle y originalidad espléndido. Curiosamente, esto contrasta con el diseño de Sky, que es algo más pobre aunque está bien animado. En cuanto a los escenarios y niveles, gráficamente no son nada del otro mundo, pero el colorido es muy bueno, y los niveles están muy bien diseñados, ya que cada nivel propone retos muy distintos: plataformas de scroll horizontal, vertical, torres, niveles por encima y por debajo del agua, lava, pinchos, corrientes que nos desplazan en el aire y en el agua, e incluso un par de niveles en los que Sky se pone unas alas y combinan plataformas y vuelo, aunque sinceramente son los niveles que menos me han gustado porque el control es algo raro.



A nivel sonoro el juego cumple bastante bien, aunque las músicas de Harumi Fujita a veces suenan estridentes. Creo que a veces algunos instrumentos estuvieron mal elegidos (como en The Legend o en Tower of the Tarolisk, con esa especie de sitar, o en Lair of Kharyon con una especie de flauta muy aguda), pero las composiciones son buenas, con un tono general grandilocuente, muy apropiada para una obra de acción y magia, y hay momentos muy épicos (Ashura o Falls of Torment).

La dificultad es alta, pero con los passwords supone un reto asumible. El último tramo del juego es realmente complicado, teniendo que enfrentarte otra vez a algunos de los enemigos finales ya derrotados antes de hacerlo con Ashura y finalmente con Raglan. Además, el juego es tan bueno que lejos de frustrar, morir solo te empuja a volver a intentarlo.



Como conclusión, voy a saltar a la piscina y voy a decirlo: este es posiblemente el juego más infravalorado de Snes. Después de jugarlo y disfrutarlo como un enano os puedo decir que está a la altura de cualquier otro juego de esta consola, con una duración justa, una dificultad alta, unos enemigos imaginativos, unos niveles bien diseñados, creo que si en vez de ser de Imagesoft llega a ser de Nintendo, Rare o Konami, este juego no habría pasado tan desapercibido para el gran público y hoy en día estaría mejor considerado. Sobresaliente.

Nota: 9,2/10

Lo mejor: Gráficos coloridos, imaginativos, jugabilidad perfecta, niveles bien diseñados, músicas bien compuestas…


Lo peor: …pero a veces no suenan de forma agradable. Es el único lunar, en serio. Bueno, y la portada, que es un poco fea.

jueves, 10 de marzo de 2016

Crítica retrogamer: Sparkster

Hola mochuelines,
Hace relativamente poco he descubierto los blogs de zona delta, una comunidad internauta sobre ocio. Y en uno de ellos, El bloj, pusieron en marcha una iniciativa fantástica: el gamer invisible, que es algo así como el amigo invisible pero con videojuegos. Aunque yo aun no soy oficialmente miembro de la comunidad, he tenido una participación especial, y el juego que me tocó pasarme fue Sparkster, de snes. Lo he hecho y ahora toca dar mi opinión.


Sparkster es un juego programado por Konami en 1994, como 2a parte de Rocket Knight Adventures, publicado en el 1993. Aunque se tiende a englobar este juego dentro del prolífico género de las plataformas, yo mas bien lo catalogaría como juego de acción. La razón es muy sencilla, he perdido decenas de corazones de vida a manos de los enemigos, pero muy pocos por un mal salto.
Y es que la mayoría de los mundos son fases bastante abiertas, donde en ocasiones puedes avanzar por las alturas o bien por la parte inferior, pero sin grandes precipicios por los que caer, los mayores obstáculos son los enemigos repartidos por todo el mapeado y algunas trampas, tales como rodillos aplastantes situados al final de una cinta corredera o inundaciones de las que hay que escapar rápidamente.

Para dar buena cuenta de estos enemigos tenemos una estocada de fuego, dirigida a izquierda y derecha con los botones L y R, respectivamente; un dash de largo alcance, que se puede dirigir en las ocho direcciones, y que acaba siendo mas practico como método de desplazamiento que como ataque; y el ataque normal, una estocada frontal corta que sin embargo dispara unos proyectiles anillados a lo sonic boom, muy útil.
Este arsenal servirá para enfrentarnos a las 8 fases de que consta el juego, la mayoría largas (excepto la primera) y accesibles mediante passwords, hasta la fase de matamarcianos. 
Esto complica bastante el tramo final, ya que hay que hay que completar del tirón una fase de shoot em up vertical donde es mas importante esquivar que matar, algo floja para ser konami, autores de algunos de los shoot em up mas importantes de la historia, pero coronada por uno de los jefes finales mas originales que he podido ver, ya que protagonista y villano se montan en sendos robots de combate en una batalla épica.

Y después, una larga fase con misiles gigantes, rayos láser, enemigos variados y un enemigo final al que conviene llegar con la vida a tope ya que sus ataques dejan pocos resquicios y cero margen de error.
Antes habremos tenido que superar unas fases coloridas, variadas, muy divertidas y en algunos casos desquiciantes (sí, me estoy refiriendo a la fase de egipto, con pirámide laberíntica incluida), además de tener un excelente diseño de niveles y buenas dosis de originalidad, sobretodo en la fase de los instrumentos musicales, en la que los diferentes instrumentos de viento y percusión te transportan de una estancia a otra hasta llegar a un gran órgano donde nos tendremos que enfrentar a nuestro nemesis.
El juego es rápido y el protagonista ágil y está bien diseñado. Los enemigos no son tan variados, aunque sus animaciones son graciosas. 
La música, obra de algunos de los miembros del Kukeiha club, como Kazuhiko Uehara o Michinu Yamane es muy variada, especialmente animada en algunas fases, destacando de nuevo la de egipto y la de los instrumentos musicales.

La dificultad no es muy alta, sobretodo para la época. Por aquel entonces salían juegos como Battletoads o Shatterhand, juego que he completado recientemente en un emulador de nes gracias a que pude guardar partida un par de veces. Éste, sin embargo, lo he jugado sin trampas y lo he podido completar en el nivel medio de dificultad en cuatro ratos. Y lo probé en el difícil y tampoco había una gran diferencia. Además, es mas bien corto.
Resumiendo, un muy buen juego, divertido y bien hecho, para pasar buenos ratos sin mas pretensiones.
Nota: 8/10
Lo mejor: el gran diseño de niveles y trampas, que derivan en una gran variedad de situaciones, especialmente en las fases de egipto y de los instrumentos.
Lo peor: es algo corto, y hay poca variedad de enemigos.